Ni al empezar, ni al guiar, ni al despertarte. Una noche es el motor de vibración y nada más.
Existe solo para demostrar que funciona, y se apaga sola en cuanto deja de hacerte falta.
Sin registro, sin servidor, sin analítica y sin SDK de terceros. No hay nada a lo que apuntarse.
Una cadencia que tu cuerpo puede seguir hacia abajo.
Los primeros 45 segundos no vibra nada: BeatSleep mide la frecuencia a la que estás descansando de verdad, porque el descenso tiene que empezar donde estás tú.
Después la cadencia se ancla a esa frecuencia y suelta cuatro latidos cada diez minutos, manteniéndose justo por debajo de tu pulso: lo bastante lejos para guiar, lo bastante cerca para que la sigas. Nunca se pide por encima de tu pulso: si te duermes más rápido de lo que el plan esperaba, la cadencia baja a buscarte en vez de tirar hacia el otro lado. El número de la pantalla es siempre tu frecuencia real, nunca el objetivo, así que lo que ves es a ti siguiéndola.
Si te das la vuelta, si un ruido te despierta, si tu pulso sube, deja de tirar y vuelve a anclarse a tu latido real en menos de un minuto. La inquietud se sigue, no se combate.
- tu pulso
- la cadencia
Tres fases, y luego te deja en paz.
- Escucha0–45 s
No vibra nada. BeatSleep mide la frecuencia a la que estás descansando de verdad, en vez de suponerte una.
- Arrastreel cuarto de hora siguiente
La cadencia se ancla a esa frecuencia y desciende, siempre justo por debajo de tu pulso, y se reancla cada vez que te mueves.
- Sosténal alcanzar tu suelo
El texto se desvanece y la pantalla se reduce a un único orbe lento. Nada vuelve a pedirte atención.
Se acaba cuando está hecha.
Cinco minutos después de que tu pulso se asiente en el objetivo, la noche se cierra sola. A esas alturas a las vibraciones no les queda nada que hacer, y un reloj que sigue midiendo hasta el amanecer es una batería a cero a la hora de comer.
O un tope fijo
Quince minutos, una hora, lo que te venga bien. La sesión para ahí, te hayas asentado o no.
O la noche entera
Guiada de principio a fin, y aun así termina a la hora a la que te levantas. BeatSleep no te despierta: se para.
Tu suelo, no una suposición
Sale de tu propio mínimo durmiendo, el que la app Salud ya tiene, y luego se mueve un latido por noche con la evidencia de tus propias noches. Nunca te lleva por debajo.
El Apple Watch no le da volumen a una app para las vibraciones: solo unas cuantas, y casi todas llevan además un tono por el altavoz. BeatSleep usa la que no, así que quien duerme a tu lado no se entera de tu noche.
Salud te dice que dormiste siete horas.
BeatSleep te dice que cuarenta de esos minutos los pasaste despierto, en once trozos distintos. Cuánto tardaste en dormirte. Cuánto bajó tu pulso por debajo de tu frecuencia en reposo. Cuánto se mueve el centro de tu noche de un día para otro.
Nada de esto es un dato nuevo: son los mismos datos con las cuentas hechas, leídos de la app Salud en tu iPhone. Que es también la razón de que haya algo que mirar desde la primera mañana, incluidas las noches anteriores a instalarlo.
Una noche de ejemplo, dibujada por esta página. Todas las figuras de este sitio son inventadas: ninguna es la medición de nadie.
Una noche, como una sola figura.
Todas las apps de sueño dibujan la noche como un gráfico de barras tumbado. Esta la dobla en un círculo: empieza arriba, gira en el sentido de las agujas del reloj hasta la mañana, y cada radio entra hacia dentro tanto como de profundo fuera ese minuto. La línea fina que lo atraviesa es tu pulso, más cerca del centro cuanto más lento latía tu corazón.
Una noche que cayó limpia es una flor honda y regular. Una noche rota es un anillo desgarrado con el centro comido. Aprendes a leer la tuya antes de aprender a leer los números, que es justo de lo que se trata.
Puntuado frente a tus propias noches. Nunca frente a las de nadie más.
Un número que te compara con una población es peor que ningún número: le dice a quien duerme poco que está roto, y a quien duerme mal que está bien. Así que aquí la referencia es tu propia mediana, y mientras no haya suficiente historial tuyo para tenerla, la pantalla dice qué partes se están aprendiendo todavía en vez de inventárselas en silencio.
Detrás de anoche está el registro: todas las noches que BeatSleep ha guiado, cuánto tardó cada una en caer y tu mediana entre ellas. Y un calendario que llega a cualquier noche que tenga la app Salud, hasta la primera que guarde, y no solo a la quincena que cabe en la tira.
Detrás del registro está el mes. El día 1, el mes que acaba de cerrarse se calcula entero: qué había para leer, qué hizo BeatSleep, cómo fueron las noches y dónde quedó el mes frente a los anteriores. Una noche de la que Salud no guardó nada sigue siendo un hueco en vez de rellenarse con una media, y todas las noches se dibujan en un mismo reloj, de dormirse a levantarse. El mes recién cerrado es gratis; los de detrás son Pro.
Una sola pantalla, y ningún anillo que cerrar.
Cuánto tardaste en caer, comparado con tu propia mediana, no con la de nadie más. El momento en que tu pulso y la cadencia convergieron. Cuánto te bajó.
La frase de arriba la escribe el propio teléfono, con el modelo que corre en el dispositivo, en tu idioma en vez de traducida del de otro. No se envía nada a ninguna parte para escribirla, y no se le permite decirte qué significó tu noche: una app de sueño que interpreta está haciendo una afirmación médica.
Sin puntuación frente a desconocidos. Sin rachas. Sin anillos que cerrar.
Sin abrir la app.
Widgets en la pantalla de inicio
La huella de anoche, y cuánto tardaste en caer. La forma es la respuesta, así que la app solo se abre cuando quieres un motivo.
Una complicación en el reloj
El plan de esta noche en la esfera que ya llevas puesta, por dónde va el descenso mientras corre, y un botón en el Centro de control que empieza la noche desde donde estés.
Una actividad en vivo
El descenso en la pantalla bloqueada y en la Dynamic Island mientras corre: se lee a un brazo de distancia, a oscuras, sin desbloquear nada.
Atajos y Siri
Empezar una noche, guiar una respiración o preguntar qué tal fue anoche, desde un atajo o una automatización.
También en el iPad
No es una columna de teléfono ampliada. La pantalla se reparte en columnas que la llenan, y sigue a Stage Manager y a Split View según cambian.
Una respiración para bajar
Guiada por la muñeca, por un tono suave o por los dos, en el teléfono o en el reloj, y anotada en tu propia app Salud como minutos de atención plena.
No hay servidor al que enviarlo.
Tu frecuencia cardiaca se lee de HealthKit en el reloj. El resumen se calcula ahí durante la noche y viaja a tu iPhone por el enlace cifrado entre dispositivos de Apple. Lo único que se escribe de vuelta son los minutos de atención plena de tu descenso, en tu propia app Salud.
La sincronización opcional por iCloud, apagada hasta que la enciendes, escribe en tu propia base de datos privada de iCloud, en campos cifrados. Apagarla borra esos registros en vez de limitarse a ignorarlos. No hay sistema de cuentas, ni analítica, ni identificador de publicidad, ni un solo SDK de terceros en toda la app.
Puedes exportarlo todo como archivo, o borrarlo para siempre, cuando quieras.
Tres noches enteras a la semana, gratis. Dentro de una noche no se guarda nada.
Noches enteras, guiadas igual que las de Pro.
- Tres noches enteras de cada siete días
- El descenso, y el fallo seguro que lo cierra
- El suelo adaptativo, aprendido de tus propias noches
- Todas las respiraciones menos la tuya
- Anoche, y la última semana
- Cualquier noche que tenga la app Salud, hasta quince días atrás
- El mes recién cerrado, entero
- Tu sueño leído de la app Salud, y tu registro como archivo
- La onda Marea, la que prefieren casi todas las muñecas
Profundidad, para quien la quiera.
- Todas las noches, en vez de tres a la semana
- Una respiración con tus cuatro tiempos
- Todas las noches que hayas registrado, y cualquier noche que tenga Salud por lejos que quede
- Todos los meses de atrás, y todos los que vengan
- Las ondas Latido y Susurro
- Tus noches en todos tus dispositivos, por tu propio iCloud
- Seis acentos más, y tres fondos sobre los que ponerlos
Se cobra en tu cuenta de Apple y se renueva hasta que la canceles, cosa que puedes hacer cuando quieras desde Ajustes. Consulta las condiciones de uso.
Antes de empezar.
¿Necesito un Apple Watch?
Sí, para las vibraciones: la cadencia la produce el reloj, y sin él la app no tiene con qué guiarte. La parte del iPhone sigue leyendo tu sueño de la app Salud, así que algo tiene que enseñarte de todos modos.
¿Despertará a quien duerme a mi lado?
No. BeatSleep usa la única vibración del Apple Watch que no lleva un tono por el altavoz, y una noche no suena en ningún momento: ni al empezar, ni al guiar, ni al despertarte. Lo único que se puede oír es un ejercicio de respiración, si se lo pides, y ese se hace despierto.
¿Se come la batería?
No está pensado para correr toda la noche. Cinco minutos después de que tu pulso se asiente en el objetivo, la sesión se cierra sola, que suele ser un cuarto de hora de reloj. El modo de noche entera existe, y cuesta lo que cuesta una noche entera.
¿A dónde van mis datos?
A ninguna parte. No hay cuenta ni servidor. Se quedan en tus dispositivos y se mueven entre ellos por el enlace cifrado de Apple o, si la enciendes, por tu propio iCloud privado. La política de privacidad lo cuenta en detalle.
¿Es un producto sanitario?
No. No diagnostica, trata, cura ni previene ninguna afección, y nada de lo que te enseña es una medición médica. Si tienes un trastorno del sueño o una afección cardiaca, habla con un médico y no con una aplicación.
Esta noche, entonces.
Ponte el reloj y deja que tu pulso siga a la vibración hacia abajo.
No. No diagnostica, trata, cura ni previene ninguna afección, y nada de lo que te enseña es una medición médica. El método que usa está estudiado: un lazo cerrado que lee una frecuencia cardíaca y vibra por debajo de ella, en Choi et al., Sensors 19(19):4136, 2019. Eso es un artículo que merece la pena leer, no una promesa sobre ti. Si tienes un trastorno del sueño o una afección cardíaca, habla con un médico y no con una app.
